Dieta Alcalina para equilibrar el pH de manera natural

Dieta Alcalina para equilibrar el pH de manera natural

El siguiente es un excelente, extenso y completo artículo que explica de forma fácilmente entendible la teoría del equilibrio entre lo ácido y alcalino en el terreno interior y la importancia de llevar una dieta alcalina para llevar ese equilibrio al nivel que debió haber estado siempre.

El equilibrio ÁCIDO-ALCALINO en el organismo
Alcalinidad: llave de la salud
No pecamos de exagerados al decir que la comprensión -y
la posterior aplicación- de lo aquí expuesto, serviría para
resolver la mayor parte de los grandes problemas que
afligen a la salud pública mundial. La afirmación no es un
invento nuestro, sino la simple reunión de conceptos
científicamente demostrados por grandes investigadores
de nuestro siglo.
Lamentablemente nadie se ocupa de difundir estas
verdades -muy fáciles de experimentar en carne propia- y
eso impide que muchísima gente pueda aliviar
sencillamente sus padecimientos cotidianos. Estas páginas
intentan ayudar en la toma de conciencia. Ojala muchos
encuentren soluciones.

Lo que es en realidad el equilibrio básico-ácido y sus implicaciones y consecuencias. Valores normales, anormales y como medirlos.

Inicialmente conviene explicar lo que significa acidez y
alcalinidad. Estos dos términos responden a la forma de
clasificar la reacción de cualquier elemento. El grado de
acidez o alcalinidad se mide a través de una escala
llamada de pH (potencial de hidrógeno) que va de O
(extremo ácido) a 14 (extremo alcalino), ubicándose en el
centro (7) el valor neutro. O sea que entre O y 7 tenemos
los valores de acidez y de 7 a 14 los de alcalinidad.
Veamos a grandes rasgos como funciona el mecanismo de
acidez y alcalinidad en el organismo. Los 50-60 trillones de
células que componen nuestro organismo, necesitan
alimentarse, eliminar residuos y renovarse constantemente.

Funciones vitales de la sangre, que pasa con los residuos tóxicos formados entre otras cosas por el normal funcionamiento metabólico.

En este sentido, la sangre cumple dos funciones vitales:
llevar a todas las células los materiales nutritivos que
necesitan y retirar de ellas los residuos tóxicos y ácidos
que se producen como resultado de la transformación de
dichos nutrientes (metabolismo). Merced al proceso de
respiración celular, las células reciben parte del oxígeno
que necesitan para sus procesos vitales.
A nivel celular se produce una especie de combustión
interna, ya que se libera calor corporal. Los residuos que
se originan en este proceso de combustión, son de
naturaleza ácida y deben ser evacuados del organismo a
través de las vías naturales de eliminación (riñones,
intestino, piel y pulmones).

Algunos valores de pH de nuestro cuerpo que vale la pena recordar e implementar con algo de practica en la mediciones de orina y saliva con tiras reactivas de pH. Las que se pueden adquirir en cualquier farmacia. No olvidar que estas mediciones deben ir de la mano con las señales de acidez mencionadas en el artículo más abajo. Es decir, para sacar conclusiones no se guíe exclusivamente por las mediciones de pH con las tiras reactivas.

Para cumplir adecuadamente esta tarea (y por otras
razones orgánicas) la sangre debe mantener un ligero nivel
de alcalinidad. En una persona sana el pH de la sangre (la
linfa, el líquido cefalorraquídeo, la saliva, etc.) se ubica
entre 7,40 y 7,45. Cuando se incrementa el nivel de acidez,
merced a ciertos mecanismos de autorregulación, la
sangre logra conservar este vital equilibrio. Lo hace a
través del aporte de bases (alcalinas) que neutralizan los
ácidos. Por ello, para obtener un sano metabolismo celular,
es preciso que junto al oxígeno, la sangre tenga un
constante flujo de sustancias de naturaleza alcalina, a fin
de poder neutralizar los ácidos.

De dónde salen se obtienen las bases para alcalinizar y neutralizar ácidos?

De los alimentos principalmente, de una dieta alcalina, pero cuando ellos no proveen suficiente alcalinidad o se forma más toxicidad de la que el sistema es capaz de “disolver” comienzan los problemas para mantener el equilibrio.

En primera instancia la sangre obtiene estas bases de los
alimentos. En caso de ulterior necesidad -sea por exceso
de ácidos o por carencias nutricionales de bases- debe
recurrir a la reserva alcalina de huesos, dientes, tejidos y
humores. De este modo la sangre se convierte en un
“ladrón” de la estructura orgánica, con el sólo objetivo de
restablecer el vital equilibrio ácido-básico. Así se pone en
marcha el mecanismo de descalcificación y
desmineralización. Los huesos (que ceden calcio en forma
de sales alcalinas) se hacen frágiles, aparecen caries,
manchas blancas en las uñas (que se vuelven
quebradizas), osteoporosis, lesión en las mucosas, piel
seca, anemia en la sangre, debilidad, problemas
digestivos, afecciones de vías respiratorias, sensación de
frío, etc.

Experiencia de un paciente de joven edad con una mala alimentación que llegó a tener graves problemas en su estructura ósea. Su completa recuperación llegó a través de una dieta alcalina.

En este sentido vale citar una vivencia personal de un
paciente. A los 28 años -luego de largo tiempo de
alimentación desequilibrada- padeció una “extraña ”
experiencia, caracterizada por resquebrajamientos y
fracturas de dientes al morder y roturas óseas. Los
médicos no daban explicaciones, pero a la distancia y con
estos conocimientos es fácil darse cuenta qué estaba
sucediendo. En su esfuerzo por restablecer el equilibrio
ácido-básico, el organismo estaba echando mano a las
reservas alcalinas de la estructura ósea. Después de un
período de cambio radical de hábitos alimentarios, todo
volvió a su lugar y el problema nunca más volvió a
manifestarse, sin fracturas “misteriosas” y luciendo
actualmente las piezas dentales un perfecto estado.
De esto se desprende que, para permitir el normal trabajo
de la sangre (y de todo el organismo), debemos ser
cuidadosos en el aporte que realizamos a nuestro cuerpo a
través de los alimentos que ingerimos. Por un lado tratando
de evitar alimentos (y situaciones, según veremos más
adelante) acidificantes, y por otro incrementando la
provisión de bases a través de una mayor ingesta de
alimentos alcalinizantes.

Breve clasificación de los alimentos en cuanto a su calidad de residuo metabólico, es decir, en cuanto a la cantidad de elemento ácido o alcalino que deja como consecuencia de su digestión y metabolización. En ésto se basa la teoría de una dieta alcalinizante como la que se recomienda en “Sanar y Adelgazar con la Dieta Alcalina

Clasificación de los alimentos
Veamos que se entiende por alimentos acidificantes y
alcalinizantes. Nuestros nutrientes (como todos los
elementos de la naturaleza) tienen distintos grados de
acidez o alcalinidad. El agua pura, que es neutra, tiene un
pH 7,07. Básicamente todas las frutas y verduras resultan
alcalinizantes. Si bien la fruta tiene un pH bajo (o sea que
resulta ácida), debemos evitar una confusión generalizada:
no es lo mismo la reacción química de un alimento fuera
que dentro del organismo.

El pH del alimento debe ser medido luego de ser digerido y metabolizado por el cuerpo y no antes de ello. Por esta razón es que, por ejemplo, el limón es ácido medido antes de ser consumido pero muy alcalino luego de digerido.

Cuando el alimento se metaboliza, puede generar una
reacción totalmente distinta a su característica original. Es
el caso del limón o de la miel. Ambos tienen pH ácido, pero
una vez dentro del organismo provocan una reacción
alcalina.
Distinto es el caso de las células animales. Tanto la
desintegración de nuestras propias células como la
metabolización de productos de origen animal, dejan
siempre un residuo tóxico y ácido que debe ser
neutralizado por la sangre. Así vemos la diferencia básica
entre un alimento de reacción ácida (que obliga a robar
bases del organismo para ser neutralizado) y un alimento
de reacción alcalina (que aporta bases para neutralizar
excesos de acidez provocados por otros alimentos o por
los propios desechos orgánicos del cuerpo).
A fin de servir como referencia indicativa, veamos la tabla
que expresa en grados de acidez o alcalinidad, la reacción
metabólica de ciertos alimentos en el organismo humano.
Esta información (elaborada por Bridges, Cooper, Barber y
Mitchell) es muy interesante, pues nos permite comprender
cómo funcionan ciertos alimentos en nuestro cuerpo.

La importancia de minerales como el magnesio, calcio, potasio y sodio en la alcalinidad y el efecto ácido de elementos como el fósforo, azufre y cloro.

También los minerales juegan un rol importante en el
comportamiento acidificante o alcalinizante de los
alimentos y nos permite hacer una elección más
consciente. Por lo general resultan acidificantes aquellos
alimentos que poseen un alto contenido de azufre, fósforo
y cloro. En cambio son alcalinizantes aquellos que
contienen buena dosis de: calcio, magnesio, sodio y
potasio.
Mientras la dietología clásica y la ciencia de la alimentación
no dan importancia o ignoran totalmente esta distinción, en
la alimentación natural es muy importante conocer la
reacción de los alimentos.

El efecto de la cocción de las verduras, que pasa con sus vitaminas, minerales y enzimas?

Además es importante conocer
otros aspectos que tienen que ver con la preparación
misma de las comidas. Por ejemplo: se ha demostrado que
un 40-60% de los elementos minerales y un 95% de las
vitaminas y bases se pierden en el agua de cocción de las
verduras. Resulta entonces que el alto contenido de bases
que poseen las verduras -y que resulta tan útil para el
equilibrio sanguíneo- se desvaloriza. Incluso las verduras
llegan a presentar naturaleza ácida cuando se tira el agua
de cocción (clásico ejemplo de acelga o espinacas).

Muy inteligente estilo oriental de cocción que conserva lo mejor de los alimentos para que transporten una mayor cantidad de nutrientes hasta su destino final en nuestro cuerpo.

De ahí la importancia del sistema oriental de cocer las
verduras al vapor en cestas de acero o bambú, o sea sin
que estén en contacto directo con el agua. También
comprendemos el alto valor terapéutico de los caldos, que
conservan todo el contenido alcalino de las verduras y que
resultan tan equilibrantes en, enfermos y convalecientes.
Lamentablemente la acidosis (disminución de la reserva
alcalina en la sangre) se está convirtiendo en una
enfermedad social que provoca grandes problemas y que
generalmente no se diagnostica.

La información errónea que llega al publico en general es uno de los principales problemas de desnutrición y acidificación de hoy.

El bombardeo publicitario
incita al consumo masivo de productos altamente
acidificantes. Dejemos de lado (por lo obvio) carnes y
hamburguesas. Las gaseosas, las bebidas de colas, los
alimentos cocinados, los aditivos alimentarios y los
conservantes forman un explosivo cóctel que diariamente
ingieren niños y jóvenes. Y la prueba está: niños pequeños
con acetonemia o desviación de columna, jovencitos con
cálculos…

No todos los ácidos provenientes de nuestra nutrición son dañinos para el cuerpo. Por ello una dieta alcalina no solamente está compuesta por alimentos alcalinos sino que es una mezcla en proporción adecuada para restaurar el equilibrio del ph

Ácidos buenos y malos
Claro que no todos los ácidos son malos. En nuestros
alimentos hay ácidos beneficiosos y otros perjudiciales.
Entre los beneficiosos podemos citar a los frutales. El caso
de los ácidos: cítrico, málico, tartárico, fumárico, etc. Estos
ácidos orgánicos débiles, una vez metabolizados en el
organismo se combinan con minerales (sodio, calcio,
potasio) y dan lugar a sales minerales, carbonatos y
citratos (elementos que tienen la capacidad de fluidificar y
alcalinizar la sangre) o bien se oxidan en la sangre y son
eliminados del organismo como anhídrido carbónico,
activando la ventilación pulmonar. He aquí la explicación
del efecto del limón, cuyo jugo ácido es utilizado para la
hiperacidez de estómago.

Algunos ácidos verdaderamente dañinos que el cuerpo debe eliminar en forma rápida y efectiva, para lo cual está perfectamente apto para hacerlo sin problema alguno. El problema aparece cuando entran en juego otras cargas tóxicas ácidas o por haber disminuido las capacidades y salud digestivas.

En cambio otros ácidos -como el oxálico, el benzoico, el
tánico y sobre todo el úrico, el láctico y el butírico- no
resultan tan buenos para el organismo. El oxálico (presente
en acelgas, espinacas, cacao y remolacha), además de su
acción acidificante, disminuye la absorción de calcio y daña
los riñones. El ácido benzoico (presente en las ciruelas)
está contraindicado en gota y reumatismo. El tánico (café,
té negro, vino tinto, fruta verde o poco madura) además de
precipitar la pepsina clorhídrica y bloquear o limitar la
digestión de las proteínas, está sindicado como
responsable de algunos tipos de cáncer. Esto no quiere
decir que debamos rechazar las verduras citadas (sobre
todo la alcalinizante remolacha), pero si moderar su uso si
se es propenso a la problemática citada.
Párrafo aparte para los ácidos presentes en las carnes
(úrico, láctico y purinas). Como decíamos al principio, toda
desintegración de células animales -de nuestro propio
cuerpo o de alimentos animales- deja un residuo tóxico y
ácido. Estos residuos, además de consumir bases para
poder ser neutralizados en la sangre, deben ser luego
eliminados del organismo.

La juventud y “buen hacer” de órganos formados por células jóvenes tienen mayor capacidad de eliminación de residuos ácidos, por ello a medida que pasa el tiempo tenemos mayor necesidad de llevar una dieta alcalina y hábitos alcalinos en nuestras vidas para mantener el equilibrio del ph.

En la juventud, el buen funcionamiento de los órganos de
eliminación (principalmente riñones y piel), hacen que el
ácido úrico sea eliminado satisfactoriamente. Pero con el
correr de los años, al acentuarse los efectos nocivos de la
acidificación en el organismo, estos órganos pierden
eficiencia. Al no poder ser eliminados del organismo, el
ácido úrico y otros residuos metabólicos de naturaleza
ácida, son retenidos fundamentalmente por el tejido
conjuntivo, así como por los huesos y cartílagos del
cuerpo, con el objetivo de retirarlos del flujo sanguíneo y
poderlos eliminar más adelante. Esto sirve de origen a
dolencias tales como: artritis, artrosis, reumatismo,
enfermedades del corazón, de los nervios, ciática, alergias,
eccemas, herpes, urticaria, asma, nefritis, hepatitis,
cálculos, arteriosclerosis y un estado de enfermedad
latente pronto a manifestarse.

Algunas de las consecuencias de un excesivo acumulo de toxicidad ácida son las enfermedades crónicas o degenerativas tabién llamadas enfermedades de la “Civilización”

Las consecuencias que tiene
para la salud una acumulación persistente de residuos o
escorias (que el organismo debería eliminar y no puede),
son funestas. Según la naturaleza de cada persona,
comenzarán a presentarse a corto plazo los primeros
síntomas del padecimiento de una u otra enfermedad
(signos de alarma), que variarán según cuales sean los
tejidos u órganos afectados.
Una alimentación pobre en bases entorpece el normal
proceso de combustión en los tejidos celulares, dando
lugar a la formación de estos residuos de naturaleza ácida,
muchos de los cuales no pueden ser eliminados por la
orina. Aportando una alimentación rica en bases y/o
disminuyendo el contenido proteico, posibilitamos una
eliminación masiva de estos desechos, depurando así el
organismo.

Una dieta sin carne no necesariamente es una dieta alcalina porque hay alimentos que producen altas cargas ácidas. Las legumbres, los huevos y muchos otros son también alimentos ácidos.

Todo esto nos permite comprender que aún una dieta que
excluya la carne (vegetariana) puede no ser ideal y puede
resultar acidificante si se consumen en exceso: huevos,
quesos, legumbres, oleaginosas, cereales refinados, café,
té, chocolate y azúcar blanca. En una clásica expresión
que oímos a mucha gente, se puede advertir este
involuntario pero grave error de concepto: “Pero si yo no
como carne; como acelga hervida, un poco de queso,
fideos, tomo té negro con galletitas y mermelada…” ¡¡¡O
sea, todos alimentos acidificantes!!!

Hay autores que hablan de que,idealmente en una dieta alcalina las proporciones deberían ser de 75% de alimentos alcalinos y un 25% de alimentos ácidos. También otros dicen que la proporción ideal debería ser de 85% alcaloino 15% ácido. Depende de las necesidades de equilibrio y de alcalinización que tenga el individuo en cuestión.

Una visión pionera
Según los estudios del Dr. Ragnar Berg -médico sueco
fallecido en 1956, pionero en la investigación de la
alimentación alcalinizante- un 85% de nuestra dieta debe
estar compuesta de elementos ricos en bases (de los
cuales una parte debe estar en estado crudo) y sólo un
15% debería estar reservado a los alimentos acidificantes.
Si bien Berg combatía los procesos de acidificación con
preparados de sales alcalinas y citratos, sostenía que la
mejor terapia era la de jugos frescos de frutas y verduras.
Este hecho resulta fácilmente comprobable cuando
realizamos un día de ayuno bebiendo solamente jugos de
frutas. Al día siguiente sentimos una sensación de alivio
general en todo el organismo, ya que estamos permitiendo
el proceso de purificación de los residuos ácidos, gracias al
aporte exclusivo de bases.

Las verduras silvestres y orgánicas aportan una mayor cantidad de elementos alcalinizantes como sales minerales y fitonutrientes. Por supuesto depende de la calidad del suelo de cultivo y del clima.

El Dr. Berg determinó que las verduras silvestres poseen
mayor cantidad de sales alcalinas que las de cultivo. Esto
ha sido confirmado por estudios franceses y alemanes, que
demuestran una disminución de estos valores (y de otros
nutrientes importantes), inversamente proporcional al
aumento del uso de abonos químicos. También se ha
probado experimentalmente que la fruta madurada
artificialmente deja de comportarse como alcalinizante en
el organismo. Son comprobaciones científicas de la
involución cualitativa de la producción industrializada de
nuestros alimentos.

Hay una técnica de remojo de alimentos que logra alcalinizarlos, es sencilla, práctica y barata. Muy recomendable para usarla al mismo tiempo en que se lleva a cabo una dieta alcalina.

Un aporte argentino
Sin irnos muy lejos, el médico de Rosario Samuel Sack
hizo un aporte interesante al tema del equilibrio ácidobásico,

desarrollando una técnica de remojo de alimentos

ácidos en soluciones alcalinas (caldo de repollo blanco o
agua bicarbonatada). Su sistema se basa en las
propiedades alcalinizantes y neutralizantes de ácidos que
se ha detectado en el repollo blanco. Estas virtudes se
encuentran mayormente en el repollo crudo y en el agua de
su cocción. El remojo de los alimentos en caldo de repollo
no altera su calidad ni su sabor, sino por el contrario,
facilita su asimilación y transformación en el organismo,
influyendo positivamente en el equilibrio ácido-básico. Al
hervir, esta hortaliza libera álcalis que pasan al agua y el
proceso de neutralización de los alimentos sumergidos en
ella se realiza en forma directa.
Este sistema resulta muy útil para personas que realizan
una transición de una dieta “normal” a una dieta
vegetariana alcalinizante. A través del repollo puede
neutralizarse gran parte de la componente ácida de
quesos, legumbres, aceites y huevos. Sack sugería usar
agua de repollo (o introducir una hojita de repollo) en la
preparación de salsas, cocción de pastas, huevos,
legumbres y verduras (sobre todo acelga, espinaca y
remolacha), así como en el remojo de legumbres, frutas
oleaginosas. También el Dr. Sack recomendaba agregar
apenas una hojita de repollo crudo a las ensaladas (en
exceso produce gases), desaconsejando en cambio el
consumo del repollo hervido.

La medición del pH de la Orina y la Saliva son muy útiles para saber si estamos o no viviendo con el adecuado equilibrio del pH. Se puede medir el pH con tiras reactivas adquiridas en farmacias o laboratorios. La primera orina de la mañana no es válida, debe hacerse sobre los valores de la segunda orina. Además debe hacerse la medición durante varios días y no sacar conclusiones con una sola medición. Éstas pueden estar influidas por múltiples factores que podrían variar el valor.

Un excelente indicador: la orina
Como hemos dicho, cuando los procesos vitales del
organismo se desarrollan normalmente, el nivel de la
sangre es ligeramente alcalino (pH 7,40). El exceso de
ácidos, apenas varía este parámetro primordial del cuerpo.
Pero los trastornos se reflejan en el ámbito de los tejidos y
líquidos en contacto con la sangre. Dado que los ácidos en
exceso son eliminados a través de los riñones y la orina,
tenemos allí un modo simple y preciso de verificar qué está
sucediendo en nuestro organismo.
Este método de verificación fue descubierto por el científico
húngaro Erik Rucka y desarrollado por la Dra. Catherine
Kousmine, investigadora suiza, creadora de un sistema
terapéutico basado en la alimentación natural. “Una
persona sana y bien equilibrada, que recibe suficiente
cantidad de sustancias alcalinas en su alimentación -dice la
Dra. Kousmine en su libro Salve su cuerpo- tendrá en la
segunda orina de la mañana un pH ligeramente alcalino,
idéntico al de la sangre. La primera orina no sirve para el
control por ser naturalmente ácida, ya que el reposo
nocturno sirve para que los riñones eliminen los productos
ácidos de desecho”. El sistema para verificar este valor es
sencillo y se basa en el simple uso de tiras de papel
reactivo. Al contacto con unas gotas de orina, el color del
papel nos brinda de inmediato el valor.
“Si el control de la segunda orina del día nos da valores
próximos a 5 y no ha habido esfuerzo físico de por medio
(el ácido láctico también se elimina por la orina), quiere
decir que el cuerpo está sufriendo una acumulación
anormal de sustancias ácidas o pérdida de bases (calcio,
sodio).

Las  señales de desequilibrio del pH podrían ser muy variadas y de difícil interpretación como dolores de cabeza, reumáticos, neuralgia, rigideces (de cervicles, de espalda) lumbagos etc. Permanecer por largo tiempo en valores inferiores a 5 podría llevarnos a graves problemas de salud, enfermedades crónicas, teóricamente “irreversibles” por la medicina alopática o convencional incluso a padecer algún tipo de cáncer.

Aquí pueden aparecer manifestaciones tan variadas
como palidez, dolor de cabeza, dolores reumáticos,
neuralgias; todos síntomas que desaparecen en breve
tiempo y sin uso de analgésicos, con el simple aporte de
sustancias alcalinas (citratos o bicarbonatos). La
permanencia en valores cercanos a pH 5 está también
relacionada con una constante sensación de cansancio
injustificado o la aparición de momentos de debilidad, en
los cuales uno se siente completamente vacío.
Por cierto nuestra vida moderna es muy sedentaria, tiene
poca oxigenación y está basada en una alimentación muy
pobre en bases. Por ello es muy fácil sufrir malestares
debido a la acumulación de sustancias ácidas” explica la
Dra. Kousmine, quién agrega: “Si hemos pasado un
período de excesiva tensión o hemos estado enfermos, el
organismo acumula una gran cantidad de sustancias
ácidas y para eliminarlas lleva tiempo. A mí me ha
sucedido que luego de un período de excesivo trabajo me
ha llevado más de un año hacer retornar la orina al valor
normal. El control del pH urinario y su normalización, debe
formar parte integrante del plan terapéutico de todo tipo de
enfermedad crónica”.

No sólo podemos comprobar con mediciones si nuestra dieta es una dieta alcalina o ácida, sino que podemos comprobar como muchos otros factores influyen en nuestro equilibrio del pH. Por ejemplo factores ambientales como respirar aire enrarecido enn un ambiente cerrado, vivir en constante situaciones de estrés etc. pueden también influenciar de manera muy potente dichos valores.

Además de saber qué sucede con nuestra alimentación,
este sistema permite comprobar otros aspectos
importantes de nuestro equilibrio corpóreo. “Me ha
sucedido -dice la Dra. Kousmine- que despues de cinco
horas de intenso trabajo en un ambiente poco aireado, el
pH era cercano a 5. Pero luego de un paseo de una hora
en un parque arbolado, el pH volvía a su valor normal,
siendo que estaba ayunando y por tanto no aportaba bases
a través del alimento. El resultado fue una sensación de
mayor bienestar. Esto significa que una mejor oxigenación
permite quemar los ácidos orgánicos, convirtiéndolos en
anhídrido carbónico, eliminado luego por los pulmones”.
Estos conceptos demuestran la incidencia de factores
externos a la alimentación (estrés, contaminación
ambiental, etc.) como causa suplementaria de acidificación
orgánica. También pone en evidencia la importancia de la
actividad física, no solo para quemar grasas, sino como
eficaz complemento de una alimentación alcalinizante.

La alimentación para quien padece de enfermedades crónicas como consecuencia de la acidosis debe basarse en una dieta alcalina con la proporciones mencionadas anteriormente en éste artículo. Es decir alrededor de un 75%-85% de alimentos alcalinos y un 15%-25% de alimentos ácidos.

¿Cómo debe ser nuestra dieta?
Ante todo debemos hacer del comer, un acto consciente. El
estrés, las obligaciones y las tensiones, han provocado la
transformación de nuestra nutrición en algo mecánico o
apenas placentero. Nuestros problemas de salud -que
todos los tenemos, como consecuencia de años de
errores- nos deben servir como incentivo para que
comencemos a modificar nuestros hábitos, prestando
atención a qué y cómo comemos. Tampoco es cuestión de
caer en extremismos y andar contabilizando y estudiando
cada cosa que llevamos a la boca. Pero sí comenzar a
mejorar la calidad de nuestra nutrición y en definitiva la
calidad de vida. Atender al equilibrio ácido-básico de
nuestro organismo nos permitirá eliminar una gran cantidad
de síntomas, muchos de los cuales ya los consideramos
normales, de tanto convivir con ellos.

Es muy importante conocer cuales son alimentos alcalinos y cuales son alimentos ácidos. Para ello puede descargarse gratuitamente ahora mismo la “Tabla de pH de los Alimentos“.

El éxito del cambio de actitud se basa en el gradualismo.
Teniendo noción sobre que alimentos son acidificantes y
cuales alcalinizantes, es bueno comenzar a modificar la
ecuación de nuestra ingesta diaria. Proponerse
inicialmente un 2 a 1 (dos partes de alcalinizantes por cada
parte de acidificantes) para luego pasar al 3 a 1 y
finalmente llegar aun óptimo 4 a 1. No tener miedo a
exagerar con los alimentos alcalinizantes. Ya vimos que el
problema esta dado por el exceso de ácidos. De haber
exceso de bases -cosa muy poco probable en organismos
recargados de desechos- hay siempre en la sangre
grandes cantidades de anhídrido carbónico para
neutralizarlos.

Es de sentido común adaptar su dieta, aunque sea una dieta alcalina, a sus características físicas individuales, su fenotipo y genotipo, su actividad física e intelectual, su interacción con el medio y sus síntomas o patologías en caso de padecerlas.

También es importante que cada persona adecue la
alimentación a su realidad orgánica, social y laboral. Las
personas nerviosas, delgadas, frioleras, alérgicas, con
dolores articulares, neuralgias, con tendencias a caries,
cálculos u osteoporosis; obviamente tendrán mayores
necesidades de alcalinización. Así como no todos somos
iguales, tampoco todas las épocas del año exigen los
mismos nutrientes. Lo importante es basarnos en el
abundante consumo de frutas (de estación y bien maduras)
y verduras (crudas, cocinadas al vapor o consumidas con
su agua de cocción). Hacer mucho uso de repollo blanco
(crudo), zanahoria, apio, patata, batata, nabos, hojas de
ensalada, berenjenas, pepino y tomate. Entre las frutas:
limón, caqui, cereza, manzana, melón, sandía, naranja,
mandarina, pomelo, albaricoque, piña, plátano, durazno,
pera y uva.

Consumir productos orgánicos o silvestres es imprescindible para aquel que padezca una seria patología. La cual está diciéndole “a gritos” que no admite más tóxicos y suciedad en sus tejidos y líquidos interiores.

Además esta la importancia que es consumir frutas y
verduras, de cultivo natural o silvestres. Esto puede
parecer difícil en las grandes ciudades, pero es bueno
insistir en la búsqueda de productos biológicos que están
apareciendo ya en las grandes ciudades.
Usar los cereales menos acidificantes (arroz, trigo
sarraceno, maíz) o alcalinizantes (mijo o cebada). Entre los
frutos secos preferir almendras y castañas. Entre las frutas
secas preferir dátiles, pasas de uva. Dentro del grupo de
legumbres, las alubias blancas resultan los más
alcalinizantes, y como endulzante preferir la miel de abejas.
Es interesante seguir las recomendaciones del sencillo
sistema alcalinizante del Dr. Sack (ver recuadro), ya que
sus resultados son evidentes.

Son de gran utilidad algunas hierbas alcalinizantes, limpiadoras y depurativas de sus órganos (hígado, riñones, colon) como el diente de león, perejil, ortiga etc.

A nivel hierbas, se destacan como alcalinizantes: el diente
de león (por suerte es una “plaga” a lo largo y ancho del
país), la bardana, la ortiga y el té verde. También hay
hierbas de marcado efecto depurativo como la fumaría,
ulmaria o la zarzaparrilla.
Todo esto no quiere decir que debamos dejar totalmente
de lado los alimentos “acusados” como acidificantes;
simplemente debemos ingerirlos balanceados por los
alcalinizantes. Es el caso de las legumbres (lentejas,
garbanzos, soja,), los cereales clásicos (trigo, avena,
centeno), las semillas oleosas (nueces, maní, pistachos,
girasol, aceitunas).

Equilibrar el pH con ALIMENTOS VERDADEROSEl exceso de alimentación provoca, además de un aumento de peso por exceso de calorías, acidificación, lo que a su vez se traduce en aumento de peso corporal, pues el exceso de ácidos es almacenado en el tejido adiposo con el fin de que no dañe otros sistemas. Existen experimentos con ratas donde se demostró que el único método capaz de conseguir aumentos de longevidad de hasta porcentajes de 50% es la reducción drástica de calorías.

Y por último, una recomendación importante. También se
ha demostrado que el exceso de alimento es causa de
acidificación corpórea.
O sea que hay una razón más para que nos nutramos con
moderación y al simple efecto de saciar necesidades
básicas. Algo difícil de lograr cuando el alimento se
convierte en una descarga emocional o, peor aún, en una
adicción.
Dada la amplitud y complejidad del tema, no pretendemos
que esto se convierta en algo definitivo.
concluyente y analítica de un grave problema que la salud
pública tiene entre manos y que todos sufrimos.

Algunas palabras sobre la importancia, los beneficios del calcio y los síntomas de su carencia.

Calcio
Es el mineral que más abunda en el cuerpo humano y se
necesita en cantidades importantes. Desempeña múltiples
funciones fisiológicas. La función más importante es la
construcción de los huesos. Junto con el fósforo y el
magnesio, los huesos crecen, se mantienen y son fuertes.
Los huesos están compuestos principalmente de calcio y
fósforo.
BENEFICIOS
El calcio nos protege de la osteoporosis (formación
anormal dentro del hueso) y es útil en su tratamiento.
Ayuda a la salud dental, forma el esmalte, conserva a los
dientes y previene las caries.
Es también un tranquilizante natural que sirve para inducir
el sueño.
Ayuda a disminuir la tensión arterial y el colesterol
previniendo las enfermedades cardiovasculares.
Participa en la transmisión del impulso nervioso e
interviene en la permeabilidad de la membrana. Resulta
también efectiva en la esquizofrenia.
Necesario para la formación de coágulos sanguíneos,
previene el cáncer de colon y mantiene la piel en buen
estado y salud.
SÍNTOMAS CARENCIALES
La enfermedad propia de la carencia de calcio es la
hipocalcemia y provoca sobre los huesos raquitismo,
osteoporosis, descalcificación y retrasos de crecimiento. La
mala absorción del calcio se puede producir por el exceso
de grasas, fosfatos o déficit de magnesio, insuficiencia
del páncreas, colitis o diarreas y la inmovilidad. La tensión
psico-emocional o la insuficiencia renal hacen perder el
calcio a través de la orina.
El exceso de calcio se denomina hipercalcemia y el primer
síntoma es la excreción excesiva de orina (poliuria) con
una marcada necesidad de beber constante y
calcificación renal y la formación de cálculos (acumulación
de partículas que forman una masa compacta).
Los excesos en el nivel nervioso son: depresión de las
fuerzas vitales (astenia) y fatiga psíquica.
En el ámbito cardiaco: palpitaciones y riesgo de paro
cardiaco.
A nivel digestivo: anorexia, vómitos y estreñimiento.
Y en general los tejidos se calcifican.

El calcio está en una gran variedad de alimentos vegetales y demuestra que no existe absoluta necesidad de lácteos como nos “vende” la industria de hoy. Lo orientales no consumían ningún lácteo (con excepción de la leche materna por supuesto) hasta hace muy pocos años que occidente lo ha contagiado de su “amor” por el lácteo vacuno. Ellos tienen hasta hoy en día los porcentajes de osteoporosis más bajos del planeta!

DONDE LO ENCONTRAMOS
Tenemos muchos alimentos naturales como los frutos
secos: sésamo, almendras, avellanas, pistacho, girasol,
nuez.
Verduras: perejil, col rizada, cebolleta, espinaca, brócolis,
acelga, aceitunas, puerro.
Legumbres: soja, garbanzo, lentejas.
Cereales: copos de avena, trigo.
Frutas: higo seco, pasas, dátil.
Para mantener el equilibrio de calcio es muy importante la
dieta alcalinizante que básicamente son las frutas,
ensaladas y verduras, legumbres, frutos secos, cereales y
el yogurt de soja. La dieta equilibrada esta integrada en un
85% de alimentos alcalinos y un 15% de ácidos.
SABÍAS QUE…
Los huesos representan alrededor de un 1/6 del peso total
del cuerpo. El adulto medio tiene en sus huesos 1,2 Kg de
Calcio. El exceso de fósforo dificulta la absorción del calcio.
Y sin el calcio en la sangre tendríamos convulsiones.
La falta de calcio entre los adolescentes y cada vez más
jóvenes niños, puede ser el resultado de la sustitución de
los zumos naturales por los refrescos comerciales ya que
suelen llevar un exceso de fósforo.
La absorción del calcio por el intestino delgado depende de
la vitamina D. Y su buena distribución de la vitamina K2.
El déficit de vitamina D y K2 dificulta la absorción del calcio
en los huesos depositándolo en los tejidos blandos, lo que
puede provocar raquitismo u osteomalacia
(reblandecimiento de los huesos).

Aquí encontrará un compendio de posibilidades en cuanto a lo que la acidosis es capaz de producir. Diferentes signos, señales y síntomas se dan en diferentes personas pero todas ellas hablan de un claro exceso de acidez en su sistema. Si no toma medidas para revertir el proceso no puede pensar en que usted no seguira reafirmando lo que las estadísticas nos dicen:  enfermedad crónica a tempranas edades!

CONSECUENCIAS DE UN EXCESO DE ACIDEZ*
1-ESTADO PSÍQUICO
Tristeza, hiper-emotividad, tendencia a la depresión,
nerviosismo, irritabilidad.
2-CABEZA
Dolores de cabeza, conjuntivitis, palidez.
3-BOCA
Saliva ácida, encías inflamadas y sensibles, alta irritación
de las amígdalas y faringitis que conduce infecciones
repetitivas de las mucosas.
4-DIENTES
Caries y dientes agrietados o frágiles.
Sensibilidad de los dientes al contacto con alimentos fríos,
calientes o ácidos.
5-ESTÓMAGO
Acidez estomacal, eructos ácidos, espasmos, dolores
estomacales, gastritis y hasta úlceras.
6-INTESTINOS
Ardor en el recto, predisposición a las inflamaciones
intestinales y descoloramiento de las haces por
agotamiento.
7-RIÑONES-VESÍCULA
Orina ácida, irritación y ardor en la vejiga y uretra. Cálculos
renales y de la vejiga.
8-VÍAS RESPIRATORIAS
Sensibilidad de las vías respiratorias al frío, frecuentes
resfriados, bronquitis, sinusitis, anginas, hipertrofia de las
amígdalas, tendencia a las alergias, tos y garganta áspera
por irritación de ésta.
9-PIEL
Sudor ácido, piel seca e irritaciones.
Grietas entre los dedos y alrededor de las uñas, micosis,
granos, eczemas diversos.
10-UÑAS
Las uñas se adelgazan, se parten y se quiebran con Eva Sancho y Manuel Ramos Tel. 96-337.23.82
15
facilidad.
Estrías y manchas blancas.
11-MÚSCULOS
Calambres y espasmos, tendencia a la tetania, al lumbago
y tortícolis.
12-SISTEMA ÓSEO Y ARTICULAR
Desmineralización de los huesos: osteoporosis,
osteomalacia y raquitismo.
Fracturas y lentitud en su consolidación. Crujido de las
articulaciones, bloqueo de las vértebras, reumatismo,
artrosis, artritis, ciáticas y hernia discal.
Dolores articulares migratorios.
13-SISTEMA CIRCULATORIO
Hipotensión, mala circulación, extrema sensibilidad al frío.
Tendencia a la anemia y a las hemorragias. Sabañones.
14-GLÁNDULAS ENDOCRINAS
Agotamiento e hipofuncionamiento de las glándulas en
general, excepto la tiroides, que tiene tendencia acelerarse.
15-ÓRGANOS GENITALES
Inflamación de las vías genitales por los ácidos. Se
favorecen de infecciones.
16-SISTEMA NERVIOSO
Sensibilidad desmesurada al dolor en general, insomnio.

Debajo tiene una lista de Alimentos que puede ayudarlo a la hora de preparar su dieta alcalina. Si quiere una completa “Tabla de pH de los Alimentos” con más de 250 alimentos calsificados en 6 niveles de acidez-alcalinidad en formato PDF puede descargarla gratuitamente aquí.

TABLA DE ALIMENTOS*
A: No contienen necesariamente substancias ácidas, pero
las producen en sus transformaciones digestivas. Entre
estas se clasifican en:
*: Poco acidificantes, tendientes a la neutralidad.
**: Altamente acidificantes.
B: Producen en la digestión substancias alcalinas.
FRUTAS: Las frutas y los jugos de frutas naturales son por
lo general alcalinizantes.
• Frutas ácidas:
A: Naranja*.
B: Arándanos, granada, grosella, limón, mandarina,
nectarina, piña, pomelo.
• Frutas poco ácidas:
A: Albaricoque*, ciruela.
B: Cereza, frambuesa, fresa, mango, manzana, melocotón,
mora, papaya, pera, tomate, uva.
• Frutas neutras:
A: -
B: Aceituna, aguacate, melón, sandía.
• Frutas desecadas:
A: Ciruela pasa, orejón*.
B: Higo seco, manzana seca, uva pasa.
• Frutos secos:
A: Avellana, cacahuete, nuez*, pistacho.
B: Almendra, castaña, leche de almendras, nuez del Brasil,
sésamo.
• Frutas dulces:
A: -
B: Dátil, higo, Manzana, Plátano Uva.

Breve clasificación de algunos vegetales

VERDURAS: Los vegetales frescos son alcalinos, mientras
que los secos acidificantes, pero hay excepciones.
• Legumbres:
A: Algarroba, alubia seca, guisante*, guisante seco, haba,
judía verde*, judía blanca, lenteja
B: Soja.

Breve clasificación de algunos vegetales

• Hortalizas:
A: Alcachofa, col de Bruselas, puerro.
B: Ajo, apio, berenjena, berza, brécol, calabacín, calabaza,
cebolla, cebolleta, chirivía, colinabo, endibia, escarola,
espinaca, lechuga, nabo, patata, pepinillo, pepino,
pimiento, rábano, remolacha, repollo, tupinambo (batata),
zanahoria.

Breve clasificación de algunas hortalizas

• Más verduras:
A: Acedera, espárrago, ruibarbo.
B: Achicoria, algas, berro, canónigo, cardo, champiñón,
col, coliflor, diente de león, orégano, perejil, romero, salsifí,
tomillo.
• Cereales y derivados: Los cereales integrales y
derivados son ligeramente acidificantes, tendientes al
equilibrio.
A: Arroz integral, avena, centeno, fécula, germen de trigo,
harina integral, harina refinada**, maíz, mijo*, pan blanco**,
pan integral, pasta, patata elaborada, polenta, sémola**,
trigo integral.
B: Cebada integral.

Breve clasificación de algunas proteínas animales

PROTEÍNA ANIMAL: Acidificante.
• Huevo: Tomar un huevo entero tiene una acción
acidificante.
A: Clara.
B: Yema.
• Carne:
A: Ave, carnes rojas, charcutería, marisco, pescado.

Breve clasificación de algunos otros alimentos

OTROS ALIMENTOS:
A: Aceites y grasas refinadas y saturadas**, azúcar
blanco**, azúcar moreno*, bebidas alcohólicas**, cacao,
café**, chocolate**, condimentos, helados cremosos**,
algunos medicamentos (como aspirina®, morfina, AINES o
jarabes en general**), miel, pastelería** té**.
B: Agua mineral alcalina

Sobre el gusto de los alimentos y la relación con los alimentos alcalinos y loas alimentos ácidos. La increíble capacidad que tiene el cuerpo para llevarnos constantemente a el equilibrio deseado.

¿Ácidos o alcalinos? El sabor de los alimentos va mucho
más allá de lo que el sentido del gusto percibe.
El grado de acidez y alcalinidad, depende de la
concentración de iones de hidrógeno. Cuando se habla de
un ácido, se refiere a una sustancia que captura iones de
hidrógeno de su medio y una sustancia básica o alcalina es
aquella que los dona.
El organismo es una máquina de perfecto equilibrio donde
trabajan en total armonía pH ácidos como el del estómago
entre 1 y 3; fluidos alcalinos como la bilis o los jugos
pancreáticos con un pH de 8 y también fluidos neutros
como la sangre con un pH de 7.4.
Estos medios tan diferentes en sus características logran
trabajar haciendo sinergia con la finalidad de optimizar
funciones como la oxigenación celular, el reconocimiento
de partículas extrañas a través del sistema inmunológico,
la digestión, absorción y obtención de energía de los
nutrimentos de la dieta, así como la excreción de los
compuestos que se forman durante su metabolismo.
En los alimentos…

La acidez o alcalinidad de los alimentos deben ser medidas una vez digeridos y metabolizados y no medidos antes de ello. No se trata de que nivel de pH tienen en su forma natural sino cual es su efecto al final del proceso digestivo.

La acidez o alcalinidad que se degusta en los alimentos,
sólo es una forma de clasificarlos; sin embargo, es más
preciso hacerlo de acuerdo con su efecto en el pH orgánico
una vez digeridos y no de acuerdo con la acidez o
alcalinidad que tienen en sí mismos.
Muchos desconocen el significado de alcalinidad, como
concepto opuesto a acidez. Incluso este término se
interpreta en forma muy limitada, asociado sobre todo al
clásico ardor estomacal o a los reflujos. Sin embargo, no es
exagerado afirmar que la adecuada comprensión -y la
posterior corrección- de la acidificación orgánica, serviría
para resolver la mayor parte de los grandes problemas que
afligen a la salud pública. Estos conceptos han sido
científicamente demostrados por grandes investigadores
de este siglo y del pasado, y utilizados desde tiempos
remotos en la medicina oriental. Este texto intenta explicar
la problemática, procurando la imprescindible toma de
conciencia y la propuesta de sencillas correcciones, al
alcance de todos.

Queda bastante claro, en mi opinión,  lo básico y fundamental de seguir una dieta alcalina en el proceso de recuperación de enfermedades crónicas generadas por un aumento excesivo de acidez en el terreno interior. Queda pendiente información relacionada con  la salud digestiva, pues en el caso de que no sea la adecuada, es indicativo seguro de futuros problemas de salud.

centro de salud ramos pitarque-  Tel. 96-337.23.82 - e-mail: ramospitarque@hotmail.com - http://www.albertcalpe.com/page98A.html - www.rampimanreikiho.com

Artículo: Dieta Alcalina para equilibrar el pH de manera natural
 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentario

  1. says

    I think this is one of the most important info for me. And i am glad reading your article.
    But want to remark on some general things, The website style is wonderful, the articles is really nice :
    D. Good job, cheers

  2. says

    Just because it is then that you will not just get good day spa equipments
    but good value for all the money which you will
    be spending on the purchase. Hair Coloration: Sunglitz, Redken, Sebastian Pores and
    skin Care: Biore, Aveeda. Day spas specifically, have become more and
    more popular as you have the benefits of a traditional spa but
    also the added benefit of going for a couple of hours
    versus all day or a couple of days.

    My weblog http://Spaservices.Blog.com

  3. says

    Good web site you have got here.. It’s hard to find excellent writing like yours these
    days. I really appreciate individuals like you! Take care!!

    Here is my blog post – inspiring tale (Norman)

  4. says

    Fantastic beat ! I would like to apprentice while you amend your web site, how
    could i subscribe for a blog site? The account helped me
    a acceptable deal. I had been tiny bit acquainted of this your broadcast provided bright clear
    concept

    Here is my web-site; lawyers.c

  5. says

    Yesterday, while I was at work, my cousin stole my iPad and tested to see if it can survive a twenty five
    foot drop, just so she can be a youtube sensation. My apple ipad is now destroyed and she has 83
    views. I know this is completely off topic but I had to share
    it with someone!

Trackbacks

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>